lunes, 26 de agosto de 2013

A un amigo de verdad

Dicen que si caminas solo por la vida vas a un ritmo bastante bueno, que rápidamente consigues muchos de tus objetivos si procuras que nadie esté a tu lado ni para ayudarte, ni para entorpecerte. Pero también se dice que si vas acompañado llegas más lejos, y entonces yo encontré a Sergio Valle López, un deportista de alto rendimiento con una nota media que destacaba bastante entre los chavales del 95. Una persona que va a toda ostia pero siempre rodeado de gente espera lo mejor de él.
Y entonces vi que a horas del campeonato de España de hace ya tiempo, te lesionabas. Me imagino que recordarás al detalle lo que pasó y créeme, a más de uno se nos cayó el alma a los pies al verte llorar y no de tristeza, de rabia, de impotencia. Y dándole vueltas a esto me di cuenta de que simplemente, eres una persona que si quiere algo, lo consigue porque le echa horas, sudor y un par de huevos, y además siempre está ahí para todos.
Eres un luchador empedernido que solo se rinde ante lo que es realmente imposible. Y ahora que tu sonrisa anda de paseo creo que es un buen momento para decirte, o más bien recordarte, tu incalculable valor. 


Espero que tu sonrisa vuelva pronto, porque aunque no lleve fuera mucho tiempo yo ya la echo de menos. Y si vuelve y se quiere marchar otra vez, vuelve a este momento y a esta playa aunque sea un ratito. Te aseguro que estábamos riéndonos.