Pero el mismo corazón que vive enamorado de ti se ha cansado de las lágrimas que hay debajo de mi almohada porque caminas en dirección contraria. Lo perfecto habría sido que te tragaras el orgullo por una vez, por la vez definitiva que nos habría salvado de este abismo incontrolable que hay ahora entre tu y yo. Tu y yo que ya no es nosotros.
Creo en el amor y consecuentemente en dejarte de querer algún día, aunque me cueste el corazón y la razón.
Pero hoy quiero encontrarme a mi y no a tu recuerdo debajo de esa almohada mojada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario